lunes, 26 de septiembre de 2011
viernes, 23 de septiembre de 2011
La Historia de Jesus Malverde
Conocido también como un “bandido generoso” o como si se tratara del Robin Hood mexicano, Jesús Malverde es, sin lugar a dudas, un personaje controvertido al que la Iglesia Católica no acepta dentro del santoral; pero que los creyentes lo tienen en el rango de santo. Aunque ya hablamos anteriormente de este santo de los ladrones, creemos conveniente dedicar un post a hablar más de la historia de Jesús Malverde.
Jesús Malverde, apodado también “El Rey de Sinaloa” es un personaje de quien no se tiene certeza sobre su existencia real; sin embargo, su popularidad ha alcanzado tal nivel que hoy en día mucha gente habla de este personaje en términos de santo y, lo curioso al hablar del Malverde es que irremediablemente suele ser ligado hoy en día con el narco mexicano, incluso no es raro que cuando se habla de Jesús Malverde, muchos lo piensen inmediatamente como el Santo Patrono de los Narcos.
Como explicábamos en el post Oración a Jesús Malverde, aunque no existen datos concretos y verificados sobre su existencia, la leyenda cuenta que a finales del siglo XIX existió un Jesús Malverde nacido en Culiacán, Sinaloa, probablemente un ferrocarrilero, aunque también hay quien afirma que era un albañil. Lo interesante es que aunque los “expertos” en la historia de Jesús Malverde no logran llegar a un acuerdo sobre su oficio, sí están de acuerdo en señalarlo como un ladrón que murió probablemente ejecutado por autoridades mexicanas alrededor del año de 1909; aunque, como es de esperar, tampoco hay datos certeros en torno a su muerte.
Al raíz de esta leyenda poco clara, pronto Jesús Malverde alcanzó un rango de santo entre la población con más altos niveles de pobreza en Sinaloa, cosa que no nos debe extrañar, si tomamos en cuenta que este ahora Santo ayudaba precisamente a la gente más desprotegida de Culiacán, al más puro estilo del Robin Hood que todos conocemos muy bien; lo que sí resulta curioso es que un santo de los pobres pronto fue acogido también por los cárteles del narcotráfico de Sinaloa y más adelante, en todo el país llegando también a la frontera de Tijuana e, incluso, a Estados Unidos.
Hoy en día no es raro encontrar en la zona norte del país (principalmente en Tijuana, Baja California Sur; así como Culiacán y otros municipios del estado de Sinaloa), varias capillas en honor a este “santo”. Mención especial merece la que fue encontrada en 2009 en Tijuana, justamente en una de las zonas fronterizas más conflictivas entre México y Estados Unidos y también de las más importantes por el paso de drogas que ahí se realiza; lo curioso de esta capilla es que también fueron encontrados altares a la Santa Muerte, otra figura que también es emblemática y adorada por igual por los más pobres, así como por el narco mexicano. En este punto, es importante agregar que la Santa Muerte, al igual que Jesús Malverde no son aceptados como parte del santoral católico. Cuando las autoridades descubrieron esta capilla la destruyeron como una forma de “lucha” contra el narcotráfico; sin embargo, esto no ha logrado mermar ni la fe, ni el culto por Jesús Malverde o la Santa Muerte.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Los políticos que apostaron por el narco (Columna Jorge Fernández Menéndez)
Otra vez la política y la violencia, la política y el crimen organizado, la política y las elecciones. Los 35 cuerpos arrojados en la principal avenida de Boca del Río en Veracruz y la detención de Saúl Solís Solís, apodado El Lince, uno de los principales operadores del cártel de Los Templarios, primo de Servando Gómez La Tuta, en Michoacán, vuelven a relacionar, por distintas sendas, al crimen con la política.
En Veracruz, la semana pasada, un grupo ligado al cártel del ChapoGuzmán, subió a internet un video en el que divulgaba que comenzaría a operar en el estado una organización que llamaban Los Matazetas. Si nos atenemos a la información que se ha divulgado hasta ahora respecto a los cuerpos que fueron arrojados en Boca del Río y a su perfil criminal (todos tenían antecedentes delictivos), podemos llegar a la conclusión de que ese grupo comenzó a operar en forma pública. Hay, detrás de todo lo sucedido en Veracruz, una historia política: durante años, el control de toda la zona del Golfo, estuvo en manos del cártel que lleva ese nombre y que en los 80 y buen parte de los 90 estuvo bajo el control de Juan García Ábrego. Luego, quien quedó con el control de toda esa zona, de esa franja de litoral marítimo, desde Quintana Roo hasta Veracruz, fue el cártel del Pacífico, allí bajo el mando de Ramón Alcides Magaña. Su caída coincidió con el crecimiento de Osiel Cárdenas, que recuperó esa zona para el cártel del Golfo. Pero después de que Cárdenas fue extraditado a Estados Unidos, al comienzo de este gobierno, su brazo armado, Los Zetas, rompen con el Golfo, se independizan y comienzan a tomar para sí, a sangre y fuego, todo ese territorio.
Tuvieron para ello complicidades políticas, de funcionarios y grupos que tenían, además, una antigua relación entre sí y que trascendía, trasciende, partidos. Iban desde el gobierno municipal de Greg Sánchezen Cancún (y de muchos funcionarios del gobierno estatal) hasta el deFidel Herrera en Veracruz. La participación o la indiferencia gubernamentales fue lo que le abrió la puerta a Los Zetas y lo que disparó la violencia, el secuestro, la extorsión, el robo. Y lo que desató también la guerra entre cárteles. En el caso de Veracruz, el gobierno deJavier Duarte está resintiendo el haber roto lanzas con sus antecesores. Algo similar ocurrió con el de Egidio Torre en Tamaulipas. En ambos estados, la recuperación del control gubernamental irá pasando por la recuperación de las instituciones locales.
La penetración del crimen organizado en la política michoacana quizás es la más profunda del país. Es verdad que casi todos los involucrados en el llamado michoacanazo quedaron finalmente en libertad, pero allí influyeron más ciertas decisiones políticas y la “generosidad” de algunos jueces y del gobierno local con los acusados, que las verdaderas pruebas que existían contra muchos de los detenidos. Independientemente de ello, sigue prófugo el ex legislador Julio César Godoy y en las grabaciones telefónicas que se conocieron entre el entonces candidato a diputado y el líder de La Familia (ahora Templarios), Servando Gómez,La Tuta, quedó en claro cómo opera la relación entre los grupos criminales y la política. La detención de Solís Solís, ex candidato a diputado federal, ex secretario de Seguridad Pública municipal y uno de los jefes de Los Templarios, es la síntesis de esa relación que enturbia la política y fortalece a los grupos criminales.
El IFE contra el TEPJF
¿Por qué el IFE está empeñado en enturbiar el proceso electoral que ellos mismos deberían regular? Es difícil saberlo, pero el hecho es que pareciera que desde el Instituto Electoral se está trabajando para que los comicios federales del año próximo puedan ser impugnados por las incertidumbres que siembra.
En el IFE se empeñaron en sacar un reglamento de radio y televisión que, como se les advirtió desde muchas tribunas, sería inoperable. Lo hicieron, además, sin consultar a nadie. El Tribunal Electoral anuló ese reglamento por las fallas procedimentales obvias en las que cayó el Instituto. El TEPJF ordenó al IFE que utilizara el reglamento en vigor antes de la reforma que había permitido que en 50 elecciones locales y federales no hubiera impugnaciones a los medios, que tuvieron un cumplimiento superior a 97% de las normas. Pero el IFE no quiere certidumbre. Ayer se realizó una reunión de la AMEDI, una institución privada, que maneja el diputado panista Javier Corral, principal impulsor del nuevo reglamento, en la cual se atacó duramente a los medios de comunicación y se impugnó la legitimidad de las decisiones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Están en su derecho, es un grupo privado de comunicadores y políticos, lo insólito es que haya participado en el encuentro y haya avalado ese enfrentamiento con el TEPJF el presidente del Instituto Federal Electoral, Leonardo Valdés.
Otra vez la pregunta: ¿por qué un grupo de consejeros del IFE quieren generar la impugnación de las elecciones que ellos mismos deberían arbitrar y llevar a buen término?
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