lunes, 14 de mayo de 2012

Tu hijo de 3 años 1 mes


Tu hijo de 3 años y 1 mes

Tu hijo de 3 años y 1 mes

El desarrollo de tu hijo 

El mundo de tu hijo se está expandiendo y ahora incluye desde sentarse en la silla del dentista hasta reunirse con amiguitos para jugar, y tal vez incluso ir al preescolar o jardín de niños. Ahora es muy útil que vaya aprendiendo buenos modales. También le ayuda tener una madre o un padre paciente, que le enseñe a hacer cosas nuevas y divertidas y lo ayude con sus dificultades, como por ejemplo si alguna vez se orina en la cama por accidente. 

Los niños de 3 años están empezando a aprender los colores. Por lo general pueden señalar un color cuando se les pide que lo hagan y podrían nombrar tres o cuatro colores a los 3 años y medio. Incluye referencias a los colores en la conversación diaria. Le puedes comentar “Vamos por nuestro coche blanco.” 

¿Ya te ha pedido que pongas un plato adicional en la mesa para un amigo imaginario? No es raro que los niños a esta edad tengan un amigo imaginario. Eso no significa que tu hijo se sienta solo o esté inadaptado. De hecho, es probable que los niños que tienen amigos imaginarios lleguen a ser adultos creativos, cooperativos, sociables, independientes y felices. 

Tu vida ahora 

Tener tiempo para ti misma es una forma importante de recargar tus baterías. Así que ¿por qué te sientes culpable al dejar a tu hijo para divertirte un rato? Es fácil sentirse “egoísta” por tomarte un poco de tiempo para ti, y tal vez te sea difícil explicarle a tu pequeño que lo vas a dejar para ir al cine con unos amigos. Pero no hay daño alguno en decir la verdad. Es bueno para tu hijo verte contenta y también tener a otros adultos en su vida que lo cuiden y se interesen por él. Explícale lo que vas a hacer y lo que va a suceder (quién lo va a cuidar, que esa persona lo va a bañar y le va a leer un cuento antes de dormir, que tú entrarás a su cuarto a darle un beso cuando esté dormido y que lo verás en la mañana).
 

Ayudas nocturnas: Cosas que ayudan a dormir a tu niño pequeño (Baby Center)


Enseñar a tu hijo a dormirse solo es importante para ayudarle a adquirir hábitos de sueño saludables. Incluso los niños que se duermen enseguida necesitan a veces una ayudita para irse a la cama. Pueden ser cosas tan diferentes como un osito de peluche o un vaso de leche templada, pero cumplen el mismo propósito: ayudar a tu hijo pequeño a dormirse. Sin embargo, aunque las ayudas para dormir suelen ser útiles, también pueden tener un efecto no deseado: que tu hijo termine dependiendo de la presencia de un determinado producto o situación para poder dormirse. 

Aquí encontrarás ayuda para dormir que se adapte a ti y a tu hijo (cuidado: nunca le des pastillas para dormir ni otros fármacos que fomenten el sueño, sin consultar primero con tu doctor porque puede ser peligroso o no tener efecto. La mayoría de expertos también están en contra de dar hierbas a los niños de corta edad, ya que no se han establecido dosis pediátricas y podrían ser tóxicas en dosis elevadas). 

Cosas que funcionan 

Escoge una de estas ayudas para dormir y no te equivocarás. Ayudarán a que tu hijo se duerma solito, sin adquirir malos hábitos de sueño. 

Chuparse el pulgar 
Chuparse el pulgar es una manera eficaz de que tu hijo se relaje a la hora de dormir o en cualquier momento, aunque puede provocar problemas dentales en niños algo mayores. 

Luz de noche 
Muchos niños pequeños se desorientan o se disgustan cuando se despiertan por la noche en una habitación oscura y no pueden ver algo reconocible. Afortunadamente, existe una solución sencilla: una luz de noche asegurará a tu hijo que está en un entorno seguro y le ayudará a volver a dormirse. Acostúmbrate a prender esta luz momentos antes de acostarlo. 

Ritual de noche 
Los expertos coinciden en que una de las mejores maneras de ayudar a tu hijo a realizar la transición entre la hora de ir a la cama y el sueño es establecer un ritual nocturno calmado y repetido. Tu ritual puede incluir alguno de los siguientes elementos (o todos): darle un baño a tu hijo, jugar tranquilamente, ayudarle a ponerse el pijama, leer un cuento o dos, cantar una canción de cuna, y darle un beso de buenas noches. La rutina que funcione para tu familia está bien, mientras que siempre lo hagas en el mismo orden y a la misma hora todas las noches. Acostarlo siempre a la misma hora durante la semana y los fines de semana es clave para establecer buenos hábitos de sueño. 

Objeto de transición 
Tu hijo puede dormirse más fácilmente si tiene una mantita suave o un animal de peluche cerca que le haga compañía. Según T. Berry Brazelton, autor deTouchpoints, los niños que aprenden a consolarse solos con muñecos de peluche demuestran fortaleza interna. 

Leche templada 
Está comprobado que beber un vaso de leche templada antes de ir a la cama ayuda a dormir. Se cree que el aminoácido l-Tryptophan (que se encuentra en la leche y en otros alimentos, como el pavo y los huevos) juega un importante papel a la hora de producir somnolencia porque aumenta el nivel de serotonina, un producto químico inductor del sueño, aunque los beneficios bien pudieran ser puramente psicológicos. No permitas que tu hijo pequeño lleve un biberón, un vasito de leche ni jugo a la cama, ya que esto puede causar caries. 

Quizá sí, quizá no 

Aunque algunos padres son adeptos de los siguientes métodos y productos, los expertos están divididos en cuanto a su opinión sobre su utilidad. El pediatraWilliam Sears promueve hacer cualquier cosa que ayude a tu hijo a dormirse, pero otros expertos del sueño, como Richard Ferber y Jodi Mindell, alertan en contra de cualquier práctica o producto que termine por crear dependencia en tu hijo, hasta el punto de no poder dormirse sin ello. Lee la siguiente lista, teniendo en cuenta este concepto: la meta no es que tu hijo duerma, sino que sepa dormirse solo cada noche. 

Acunarlo o amamantarlo 
Acunar o amamantar a tu bebé es una maravillosa manera de dormirlo, dice Sears, autor de Nighttime Parenting (Crianza nocturna). Ferber y Mindell no recomiendan acunar o amamantar hasta que el niño se duerma porque dicen que así, lo único que haces es enseñar a tu hijo a depender de ello para dormirse (además, es más difícil pasar a tu bebé de tus brazos a la cuna sin despertarlo cuando ya es más grandecito). 

El chupón 
Aunque el chupón ayuda a muchos niños a reconfortarse y volverse a dormir durante la noche, algunos expertos están de acuerdo en que no es la mejor ayuda para el sueño. ¿Por qué no? Porque si tu hijo aprende a depender de un chupete por la noche, se le cae y no lo encuentra, no podrá dormirse. Naturalmente, sugiere Jodi Mindell, puedes procurar evitar ese problema poniendo varios chupetes en la cuna. 

Grabaciones de ruidos ambientales 
Puedes comprar o grabar CDs de ruidos de quehaceres diarios (la aspiradora, agua del grifo o los limpiaparabrisas del auto) o invertir en una máquina de “ruido blanco”. Estos productos emiten ruidos calmantes de fondo para ayudar a tu hijo a dormirse. Todos estos remedios deberían considerarse soluciones a corto plazo, ya que tu bebé necesita aprender a dormirse solo, en lugar de depender de ruidos especiales ni otros productos. 

Música 
En la misma vena que las grabaciones de ruido de fondo, están los CDs y grabaciones de canciones de cuna, música clásica y otros favoritos de los niños. Claro que cantar una canción de cuna tú misma antes de que se duerma tu hijo siempre es una gran opción, ya que responde mejor a tu voz. Pero ponerle un CD de música después de cantarle una nana puede ayudarle a dormirse. También puedes probar con una caja de música o una lámpara musical.

Cuánto sueño necesita tu niño (Baby center)


Escrito para BabyCenter en Español
Revisado en: septiembre 2011
Como madre o padre reciente, seguramente ésta es una de tus preguntas más apremiantes. Abajo encontrarás unas pautas generales sobre cuántas horas de sueño necesita un niño a varias edades. Pero es muy importante tener en cuenta que cada niño es diferente: algunos necesitan más o menos sueño que otros. 

EdadSueño nocturnoSueño diurno •Sueño total
1 mes88 (no son seguidas)16
3 meses105 (3)15
6 meses113 1/4 (2)14 1/4
9 meses113 (2)14
12 meses11 1/42 1/2 (2)13 3/4
18 meses11 1/42 1/4 (1)13 1/2
2 años112 (1)13
3 años10 1/21 1/2 (1)12
• número de siestas entre paréntesis


Recuerda que la mayoría de los niños necesitan muchas horas de sueño. A menudo, si un niño tiene malos hábitos de sueño o si se niega a irse a la cama antes de las 11 de la noche, sus padres piensan que no necesita dormir mucho. Probablemente no sea cierto: de hecho, lo más probable es que este niño ande corto de sueño. Para saber si ése es el caso de tu hijo, hazte las siguientes preguntas: 

  • ¿Se queda dormido casi siempre que van en auto? 

  • ¿Tienes que despertarlo casi todas las mañanas? 

  • ¿Parece irritable, malhumorado o muy cansado durante el día? 

  • ¿Se queda dormido mucho antes que de costumbre algunas noches? 

    Si respondes "sí" a alguna de estas preguntas, es posible que tu pequeño esté durmiendo menos horas de las que necesita. Para cambiar este patrón, tendrás que ayudarle a desarrollar hábitos de sueño saludables y fijar una hora para irse a la cama que sea apropiada. De esa forma, puedes asegurarte de que duerma tantas horas como necesita. 

    Para más información sobre cómo ayudar a tu bebé a dormir bien, consulta nuestras guías con consejos básicos para un recién nacido hasta los 3 meses, para bebés de 3 a 6 meses, así como para pequeñitos de 6 a 9 meses y de 9 a 12 meses

    A medida que tu niño crezca, probablemente dejará de dormir siestas y dormirá sólo por la noche. Los niños que asisten a guarderías, preescolar o al jardín de niños (kindergarten) o los que comienzan a ir a la escuela primaria, todavía necesitan dormir entre 10 y 11 horas cada noche, pero esta cantidad irá disminuyendo poco a poco. Para cuando llegue a la adolescencia, tu hijo necesitará dormir solamente entre 9 y 10 horas cada noche. 
  • 6 errores que cometen los padres a la hora de acostar a sus hijos y cómo evitarlos (Baby Center)


    Hacer que los niños se duerman y permanezcan dormidos, es una de las tareas más difíciles para los padres. Hasta los papás de los mejores dormilones se enfrentan ocasionalmente con algunas batallas a la hora de acostar a sus hijos. De hecho, hasta un tercio de los niños parecen tener algún tipo de dificultad para dormir bien. 

    Nuestros expertos en sueño infantil han identificado seis errores frecuentes que los papás cometen en relación al descanso nocturno de sus niños. Lo bueno es que estos errores se pueden corregir con relativa facilidad. Tanto los expertos como los padres veteranos confirman que con sólo hacer algunos cambios sencillos en larutina y el ambiente de los niños se pueden prevenir y corregir una gran parte de los problemas de sueño. 

    Una vez que alcances tu meta (o sea, cuando tu hijo se duerma a la hora debida y permanezca dormido toda la noche) no sólo tendrás un niño más feliz y descansado, sino también una familia ¡más feliz y descansada! 


    Error número 1: Acostar demasiado tarde a los niños 

    Los niños en edad escolar duermen en general, más de una hora menos cada noche de lo que dormían los niños hace un siglo. Asimismo, los niños de hoy en día, duermen menos de lo que dormían sus padres cuando eran chicos. El resultado, explica Marc Weissbluth, pediatra y autor del libro Healthy Sleep Habits, Happy Child (Hábitos de sueño sanos, niño sano), es más batallas a la hora de dormir, dificultades para dormir las siestas y niños que se desvelan o se despiertan en el medio de la noche. 

    Puede que tu hijo no tenga un horario fijo para dormir, o que a ti no te sobre mucho tiempo después del trabajo y lo acuestes más tarde para poder jugar un poco con él. 

    "El permitir que los bebés y niños pequeños se acuesten demasiado tarde los fatiga demasiado", dice la trabajadora social Jill Spivack, coautora del libro The Sleepeasy Solution (La solución para un sueño fácil). "Cuando se cansan demasiado, les cuesta más dormirse y permanecer dormidos, y se despiertan más temprano que si los acostáramos a una hora más adecuada", dice. 

    Para los niños en edad preescolar y escolar, un exceso de actividades programadas después de clases (deportes, clases de artes, etc.) puede ser la causa de que se acuesten más tarde. 

    O puede que retrases la hora de acostar a los niños para evitar los pleitos, o con la esperanza de que estén tan exhaustos que se queden dormidos del cansancio y así duerman hasta más tarde al día siguiente. Pero esto es falso, porque cuando los niños se cansan demasiado, se ponen más inquietos, dice Jodi Mindell, directora adjunta del Centro para el Sueño del Hospital Pediátrico de Filadelfia y coautora, junto con Judith Owens, del libro Take Charge of Your Child's Sleep(Toma el control del sueño de tu hijo). 

  • Una buena costumbre: Impón horarios fijos para ir a la cama (y para las siestas) y obedécelos. 

    Y no esperes hasta que tu hijo se esté restregando los ojitos, bostezando y lloriqueando, porque a esas alturas probablemente ya estará demasiado cansado y será demasiado tarde. Acuéstalo antes de que esto ocurra. Con 15 ó 20 minutos más de sueño ya se les nota la diferencia. 

    Aunque todos los niños son distintos, la Fundación Nacional del Sueño Estadounidense indica que, por la noche, los bebés y niños pequeños generalmente necesitan 12 horas de sueño, los niños en edad preescolar necesitan hasta 13 horas una vez que dejen de hacer la siesta, y los niños mayores deberían dormir de 10 a 11 horas diarias. Calcula a qué horas se tienen que despertar y acuéstalos a la hora necesaria para que duerman lo suficiente. 

    Averigua cuántas horas de sueño necesita tu niño. 

  • Error número 2: Depender del movimiento 

    Todos los padres hemos respirado aliviados al ver que nuestro bebé finalmente se dormía en su columpio infantil o en su sillita del auto. Por lo general, esto ocurre cuando menos lo esperamos ¡y más lo necesitamos! 

    Pero algunas mamás y papás caen en la trampa de usar el movimiento como forma de dormir a sus hijitos. "Si el niño siempre duerme con alguna forma de movimiento (en su carreola o asiento del auto) es probable que no esté alcanzando la fase más profunda y restauradora del sueño debido al estímulo provocado por el movimiento", dice Weissbluth. Él compara el sueño inducido por el movimiento al mismo tipo de sueño que experimentan los adultos cuando viajan en avión. 

  • Una buena costumbre: Usa el movimiento para calmar y no para dormir al bebé. 

    Antes de que te desesperes pensando que vas a tener que deshacerte del columpio musical de tu bebé, escucha este consejo de Weissbluth: Está bien que usemos el movimiento para tranquilizar a un niño que está irritable, pero una vez que se ha dormido, apaga el vibrador del columpio o estaciona la carreola. "El bebé dormirá un sueño de mejor calidad", asegura Weissbluth. 

    No te sientas culpable, sin embargo, si durante un paseo en automóvil tu pequeño decide hacer la siesta. Déjale que disfrute su descanso y tú aprovecha esos momentos de silencio. 

  • Error número 3: Demasiados estímulos en la cuna 

    En primer lugar, por favor quita ese móvil de colores de la cuna de tu bebé. Ese móvil tan entretenido (con sus muñequitos giratorios, sonidos y luces) puede distraerlo demasiado. 

    Y si un niñito mayor tiene demasiados juguetes en su cama o cualquier otra clase de distracciones, puede que no esté logrando dormir lo suficiente. 

  • Una buena costumbre: Oscurece el cuarto y disminuye los ruidos a la hora de la siesta y por la noche. 

    Para que duerman al máximo, acuesta a los bebés y niños pequeños (que todavía son demasiado pequeños como para haber desarrollado miedos nocturnos) en cuartos casi completamente oscuros. Y si hay ruido en una sala vecina, prende un ventilador o una máquina de ruido blanco (hace sonidos como de interferencia en un televisor). 

    Para los niños mayores puedes dejar prendida una lucecita nocturna si tienen miedo a la oscuridad, pero no les permitas ninguna forma de entretenimiento en la cama. Piénsalo bien antes de instalar una televisión o computadora en el cuarto de tus hijos. 

    Hasta los niños que se quedan dormidos mirando su DVD favorito están perdiendo probablemente cerca de media hora de valioso sueño, y esto podría afectar su humor y comportamiento a la mañana siguiente. Además, es mucho más fácil no tener aparatos electrónicos en la habitación de tu hijito que negociar todas las noches cuánto tiempo puede ver la tele

    Averigua qué puedes hacer para consolar a tu niño cuando tiene pesadillas. 

  • Error número 4: Saltarse la rutina nocturna 

    Puede que pienses que con un bebé pequeño no hace falta seguir una rutina nocturna antes de acostarlo, como bañarlo, leerle un cuento y cantarle una canción de cuna. Sin embargo, esta serie de actividades tranquilas y agradables antes de apagar las luces es muy importante porque preparan a tu hijito para dormirse. 

    A veces los padres de los niñitos mayores abandonan sus antiguas rutinas nocturnas por creer erróneamente que su niño está demasiado grande para eso, o porque ellos mismos están demasiado cansados para hacerlo. Pero la verdad es que hasta los adultos se benefician cuando se acostumbran a seguir una rutina que los ayuda a calmarse y relajarse por las noches. 

    "No se puede esperar que un niño que ha tenido un día ajetreado, simplemente apague las luces y se duerma", dice Mindell. Además, agrega, según los estudios "está claro que los niños en edad escolar que no tienen una rutina nocturna no obtienen las horas de sueño que necesitan". 

  • Una buena costumbre: Crea un ritual tranquilo. 

    No importa la edad de tu niño, lo importante es seguir una serie de pasos predecibles que le ayuden a relajarse al final del día. Para un bebé, la rutina podría ser simplemente cambiarle el pañal, ponerle el pijama y arrullarlo un ratito; con un niñito más grande, la rutina podría incluir un baño, leer un cuento, cantar una canción o rezar. 

    El ritual ideal para ti será el que tú elijas: "Lo que importa es hacerlo con constancia, en el mismo lugar, en el mismo orden y más o menos a la misma hora todas las noches", aclara Spivack. 

  • Error número 5: Falta de constancia 

    Un par de veces a la semana, en los días en que tu niño pequeño está más tremendo, te acuestas a su lado en su cama hasta que se queda dormido. O tal vez hagas que se duerma en su cama, pero le permites que se meta en la tuya en el medio de la noche. 

    El problema no está en el método de dormirlo, sino en la falta de constancia para ponerlo en práctica. A algunos padres no les molesta compartir la cama con sus hijos, pero otros terminan con una "cama familiar" en contra de su voluntad. 

    Quizás las dos primeras veces que el niño se levanta por la noche, los padres lo vuelven a acostar en su camita, pero cuando se vuelve a meter a las 3 de la mañana están demasiado cansados para levantarse de nuevo y le permiten quedarse. Esta situación crea el llamado "refuerzo intermitente". O sea, le enseña al niño a seguir persistiendo, ya que aprende que tarde o temprano conseguirá lo que quiere. 

  • Una buena costumbre: Determina dónde puede o no dormirse. 

    Aunque es mucho mejor decidir de antemano si vas a permitir o no que tus niños compartan tu cama, nunca es demasiado tarde para establecer normas. Si tu hijo de 3 años empieza a levantarse en mitad de la noche y a meterse en tu cama, explícale claramente las normas, y llévalo tranquilamente de vuelta a su cama. 

    Claro que hay algunas excepciones. Si está enfermo o le asustan los ruidos de una tormenta, reconfórtalo quedándote un rato con él en su cama o incluso durmiendo en su cuarto. Pero regresa a tu rutina normal en cuanto tu pequeño se sienta mejor o se termine la tormenta. 

    Por supuesto que, una vez que tu niñito ha disfrutado de la comodidad de dormir con mamá y papá, protestará cuando tenga que regresar a su propia cama. En ese caso, Mindell recomienda que vayas eliminando tu presencia poco a poco. Las primeras dos o tres noches puedes, por ejemplo, esperar cerca de la puerta del cuarto del niño hasta que se duerma, en lugar de exigirle que a partir del día siguiente tiene que volver a dormirse solito. 

  • Error número 6: Pasarlo de la cuna a una cama demasiado temprano 

    Cuando tu pequeño cumple 2 añitos, quizás quieres celebrarlo comprándole esa camita de niño mayor que viste el otro día en oferta. Pero en cuanto lo cambias de su antigua cuna a su nueva cama en forma de coche deportivo, empieza a levantarse en cuanto apagas la luz o a caminar por la casa en el medio de la noche.

    ¿Qué ha pasado? Antes de cumplir 3 años, muchos niños aún no están listos para abandonar sus cunitas. "No tienen el desarrollo cognitivo ni el nivel de autocontrol necesarios para mantenerse dentro de las barreras imaginarias de una cama", explica Mindell. O sea, su cuna tiene límites visibles en la forma de barandillas, pero para que un niño pequeño entienda que tiene que permanecer "dentro" de una cama, tiene que ser capaz de entender claramente que los bordes de la cama representan las "barreras" que no debe de traspasar. 

  • Un buen consejo: Espera a que tu niño esté listo para pasarlo a una cama grande. 

    Cuando tenga casi 3 años de edad, puede ser que tu hijito esté listo para reemplazar su cunita por una cama grande. Fíjate que decimos puede ser que esté listo: O sea, si aunque tiene 3 años aún le cuesta permanecer en la nueva cama, vuelve a intentarlo más adelante. 

    Así como a veces hay que volver a ponerle pañales a un niñito después de varias intentos frustrados de enseñarle a ir al baño por su cuenta, si tu hijito tiene que volver a dormir en la cuna eso no significa que has fallado. "Si el cambio no da resultado, no hay ningún problema en volver atrás", dice Mindell. Con el tiempo, tu niñito logrará dormir en una cama grande y hasta puede que te lo pida. Aunque podría tardar un poco, ningún niñito querrá seguir durmiendo en su cuna para siempre. 
  • viernes, 11 de mayo de 2012

    Google+ for iPhone gets a new look

    Todos somos la Monarquía

    Más de 4 mdp costó debate presidencial

    Sauna

    Es más peligroso manejar mensajeando que hacerlo ebrio (via Excelsior)


    Escribir mensajes de texto al conducir en carreteras causa hasta cuatro veces más accidentes vehiculares que manejar alcoholizados, reveló un estudio que divulgó hoy la Universidad de California en San Diego (UCSD).
    El estudio Conductores Distraídos, aplicado a estudiantes de educación superior por internet, determinó que "textear” o escribir mensajes mientras se conducen vehículos incrementa entre 12 y 32 veces las posibilidades de accidentes.
    Ese promedio es cuatro veces el que tienen los conductores bajo influencia de bebidas alcohólicas, informó la doctora Linda Hill, coordinadora de la investigación.
    "Imagine a un conductor que conduce a 70 millas por hora (unos 105 kilómetros por hora) y retira la vista de la carretera entre tres y cinco segundos consecutivos, en repetidas ocasiones, dijo la investigadora.
    Cada vez que un conductor retira la mirada del camino por escribir mensajes, "recorre a alta velocidad una distancia similar a la de una cancha de futbol americano, pero como si la recorriera con los ojos vendados”, dijo Hill.
    En la encuesta, casi la mitad de los alumnos, el 46 por ciento, respondió que se sentían capacitados para conducir y escribir mensajes de texto en sus teléfonos celulares y otros medios inalámbricos.
    Pero cuando se les preguntó si pensaban que sus compañeros de clase estaban capacitados para lo mismo, respondieron que solo el 8.5 por ciento podía hacerlo, lo que significa que inclusive los jóvenes que manejan y "textean” desconfían de otros que hacen lo mismo.
    La Patrulla de Carreteras de California (CHP) incluye por su parte el escribir mensajes de texto y hablar por teléfono celular entre los conductores distraídos o "DD” por sus siglas en inglés.
    En California escribir mensajes de texto al conducir conlleva una multa de 350 dólares la primera vez, que aumenta con cada reincidencia y hablar por teléfono celular al manejar tiene una sanción de 50 dólares inicialmente y de 70 a cien dólares a partir de la segunda ocasión.
    Las compañías de seguros en California no cubren daños a terceros si el conductor que ocasiona el accidente lo causó por escribir textos o usar teléfono celular.
    Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...