jueves, 26 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
¿Por qué los niños son agresivos? (via BBTips)
Estás viendo a tu hija de tres años que juega en el jardín de la casa. Te sientes contenta por tener una hija tan dulce. De repente, ves cómo alza la mano y, con todas su fuerzas, golpea a un niño en la nariz.
La agresión es parte integral del desarrollo normal de los niños. Entre los tres y los cinco años es común ver que arrebaten los juguetes a sus compañeros, peguen, pateen, muerdan o griten hasta ponerse morados. A veces, la causa es simplemente miedo, sobre todo cuando se siente acorralado por otro niño.
También tiene que ver con el instinto y con las circunstancias. Hay que recordar que durante esta etapa nuestro hijo está aprendiendo muchas habilidades, desde usar las tijeras hasta hablar, por lo que es fácil que se sienta frustrado y que acabe pegándole al niño que está junto.
Si un niño está molesto por algo o se siente ignorado, saca su enojo con la primera persona que encuentra. En ocasiones el motivo es simplemente que está cansado o que tiene hambre, y al no saber qué hacer, reacciona con enojo, ya sea pegando, mordiendo, empujando, pateando o gritando a quien esté a su lado en ese momento.
La buena noticia es que esta etapa finalmente se le pasará conforme descubra cómo usar las palabras en vez de los puños. La clave reside en ayudarlos a darse cuenta de que van a obtener mejores resultados resolviendo con palabras el problema que jalando el pelo a otros niños.
¿Qué podemos hacer?
En ese momento es tentador esperar hasta que le pegue al hermano por tercera vez para darle un tiempo fuera, especialmente si ya lo regañamos 20 veces en la última hora. Lo mejor en ese momento es que sepa que ha hecho algo inaceptable y dejarlo solo de tres a cuatro minutos.
La idea es que el niño relacione su comportamiento con la consecuencia. Recuerda que no importa lo enojada que estés, debes evitar gritarle, pegarle o decirle que es malo o grosero, pues esto en lugar de lograr un cambio de actitud, le enseñará que la agresión verbal y física es lo correcto cuando nos sentimos enojados. Ante todo es necesario poner el ejemplo.
Otros tips que te ayudarán a resolver el problema son:
- La constancia. Necesitas responder siempre igual, tu hijo debe saber qué va a pasar si actúa de una u otra forma.
- Hablen del tema. Te recomiendo no dejar pasar más de 30 minutos o una hora, porque puede olvidar lo que pasó. Por ejemplo: “A ver María, ¿por qué crees que te enojaste tanto con Daniela?”. Hay que dejarle claro que está bien sentir enojo, pero que no debe expresarlo así, en lugar de eso puede patear una pelota o buscar a un adulto que medie el pleito, etc. En el mejor de los casos podrá usar las palabras: “Daniela, estoy enojada porque no me gustó que rompieras el crayón morado.”
- Refuerza el valor de la responsabilidad. Tus hijos deben saber que es necesario que compongan lo que descompusieron y que no es un castigo, sino una consecuencia de sus actos. Que aprendan la importancia de pedir perdón, aunque lo digan de dientes para afuera en ese momento, finalmente comprenderán las cosas.
- Premia el buen comportamiento. En vez de volcarnos sobre ellos sólo cuando se portan mal, es importante estar pendientes de cuando lo hacen bien, piden las cosas, explican su ira, etc. Por ejemplo, podrías programar un calendario de premios y otras formas de reconocer que están haciendo bien las cosas. Hay que mostrarles también lo orgullosas que estamos de ellos.
- ¡Aguas con la tele! Es muy importante que estés al tanto de las cosas que ven tus hijos en la televisión. Muchas caricaturas a veces no son tan inocentes como podrían parecer. Por otro lado, es importante que cuando te sea posible, la veas con ellos para que te cerciores de que no pasan mucho tiempo allí, y que les expliques las cosas que suceden y que se muestran como normales. Por ejemplo, una escena de un gato y de un ratón que se golpean y parece gracioso.
- Busca ayuda. Hay niños más agresivos que otros. Si la agresividad de tu hijo es frecuente y severa, es necesario buscar ayuda de un profesional, pues a veces estos comportamientos están relacionados con problemas familiares o dificultades emocionales.
Palabras que dañan la autoestima de un niño (via BBTips)
Definitivamente la tarea de ser papás no es fácil. No sólo debemos preocuparnos por la salud y el bienestar físico de nuestros hijos, sino que además debemos hacer que crezcan emocionalmente sanos y felices.
Como seres humanos que apenas están conociendo el mundo, nuestros hijos van construyendo su personalidad poco a poco y nosotros, que ya la tenemos definida, somos quienes les damos un ejemplo con nuestra conducta. La manera en que nos comportemos y los tratemos influirá en su forma de ser.
El vínculo padres- hijos hace que para ellos seamos un modelo a seguir, por lo que "todo" lo que les digamos será determinante para ellos.
Somos su espejo y ellos creen todo lo que les decimos. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de lo que decimos y es cuando repetimos palabras y frases que se graban en su mente y van formando el concepto que tendrán de sobre ellos mismos.
A veces pensamos que una simple palabra es inofensiva y que sirve para formar el carácter y la disciplina de nuestro hijo pero su poder es tal que, con decirlas una sola vez, podemos abrir una herida profunda que se va a reflejar en una autoestima baja.
Las frases negativas producen sentimientos de culpa, temor y odio del niño hacia sus padres, hermanos y ellos mismos. Mientras que los halagos excesivos pueden hacer que el niño se sobre exija inconscientemente, disminuyendo su tolerancia a la frustración, sobre todo cuando entiende que no siempre era tan cierto lo que sus padres le decían.
Hemos elegido algunas acciones y frases que los padres decimos comúnmente a nuestros hijos y que, aunque no lo sepamos, son perjudiciales para su crecimiento emocional.
Acción
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Frase negativa
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Lo que debes decir y hacer
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| Etiquetar: las palabras de los padres son ley para los niños. Si constantemente los etiquetamos, terminarán por creérselo. Son una descripción de "lo que serán" aunque no lo sean. Estas frases condicionan el comportamiento y crean sentimientos de inseguridad. | - ¡Eres el más guapo de todos! - ¡Qué mentiroso eres! | · Creo que eres lindo. · No puedo confiar en tu palabra si lo que dices no coincide con lo que haces. |
| Hacer predicciones negativas: si los niños sienten que sus padres no creen en ellos, seguramente su actitud hacia la vida será pobre y poco decidida. | - Nunca triunfarás. | · Bueno, hoy no te fue muy bien pero yo sé que puedes hacerlo. |
| Chantajear: con esto lo que hacemos es culpar a los niños por actos ajenos a ellos y hacerlos creer que son responsables de todo lo negativo que pasa. La culpa excesiva puede inhibir la adopción de decisiones y comportamientos autónomos, por miedo a ofendernos. | - ¡Me vas a matar de un infarto! - Si te vas, te voy a extrañar y estaré muy triste. | · Discúlpame por haberte gritado. Estoy muy cansada pero te prometo que voy a controlar mi temperamento. · ¡Diviértete! |
| Negar o condicionar el amor: si lo rechazas, el niño comenzará a pensar que no merece ser amado y este sentimiento lo hará tener problemas para entablar relaciones sociales de cualquier índole. Recuerda que ellos necesitan saber que sus papás los aman ya que así serán emocionalmente fuertes y felices. | - ¡Quítate! ¡No ves que estoy ocupada! - ¡Me das vergüenza! | Demuéstrale tu amor siempre con abrazos, besos, sonrisas, pero también dile lo mucho que lo quieres. |
| Ser perfeccionista: al estar exigiéndole excesivamente, lo que estás diciéndole es que no es tan bueno y por eso debe mejorar. | - ¿Sacaste 9? Seguro no estudiaste lo suficiente. - No quiero verte si no hay un 10 en ese examen. | · ¡Muy bien! Veo que te esforzaste. · Creo que debes estudiar un poco más ¿qué piensas tú? |
| Comparar: con esto, sólo creas resentimiento y rivalidad entre tus hijos, tanto si las comparaciones son positivas como si son negativas. | - Tu hermana estudiaba mucho a tu edad. - Tú juegas mejor fútbol que tu hermano. | · Tus calificaciones son buenas. Sigue estudiando. · ¡Qué bien juegas fútbol! |
| Maldecir: este tipo de frases son agresiones verbales y se las estamos diciendo constantemente, su autoestima irá por el suelo. | - ¡Maldito seas! ¿Por qué no puedes dejar tu cuarto en orden? | · Este desorden me molesta. Por favor ven a recoger tus cosas. |
| Humillar: si los humillamos se sienten torpes y tontos. Si lo que queremos es que comprendan sus errores, lo que logramos es que se sientan muy tristes e inútiles; si lo hacemos en público, lo que lograremos es que sean retraídos e inseguros. | - Es que ella es muy tonta… - ¡Tan grande y todavía te orinas en la cama! | Nunca humilles a tu hijo. · No es tan fácil aprender a usar el baño, ¿no? Vamos intentarlo la próxima vez, ¿está bien? |
| Amenazar: Las frases que significan peligro para el niño, generan inseguridad y miedo del mundo. Si los amenazamos con abandonarlos, posiblemente fomentarás sentimientos de dependencia en sus relaciones personales. | - Si no vienes ahora mismo, voy a buscarte y ¡vas a ver! | · Ven por favor, necesito hablar contigo. |
Las frases que podemos utilizar para reemplazar a las que llamamos "negativas" son muy sencillas. Con ellas hacemos sentir a los niños que los comprendemos y entendemos. Son excelentes maneras de formar y fortalecer su autoestima, además de demostrarles que los amamos.
6 tips para que tu hijo lea (BBTips)
Para que tu hijo adopte el hábito de la lectura, es necesario que se sienta libre de explorarlo y que lo vea no sólo como un deber escolar, sino también como un método creativo de conocer el mundo que lo rodea.
Si bien es cierto que lo que vea en casa será determinante, no tienes por qué cerrarle la puerta si a ti no te gusta, al contrario, motívalo a que él descubra si le es placentero e invita al resto de la familia a apoyarlo.
1. Háblale todo el tiempo
Cuéntale cómo es el mundo para que vaya reconociendo los sonidos y el ritmo de la voz. Platícale lo que estás haciendo y ponle nombre a las cosas, así irá conectando las palabras con las acciones
2. Coloca libros en todas partes
Es importante que les quites el estatus de “intocables” y alientes su curiosidad por ellos, permítele tocarlos, abrirlos y ojearlos. Cuando ya sepa leer, tenle a la mano un diccionario para buscar todos los términos que no entienda
3. Llévalo a librerías y exposiciones
Explícale que irán a conocer un lugar “lleno de libros” donde encontrar el que le guste será parte de la aventura
4. No le prohíbas
Aunque sí debes tener en cuenta ciertos temas y títulos para cada edad, lo importante es que le expliques los motivos por los que no los debe leer ahora, así podrás crear una especie de “misterio” que lo hará querer buscar ese libro cuando lo pueda entender
5. Hazlo parte de su rutina
El ejercicio más sencillo es el de narrarle algo un cuento escrito cada noche, con esto además de ayudarlo a dormir bien, comenzarás a incentivar el hábito de la lectura
6. Empieza por cosas sencillas
Cuentos, revistas, espectaculares en la calle, etiquetas del súper, etc. Con el tiempo, él decidirá cuáles son los temas que más le gustan y así podrá pedirte apoyo para encontrar publicaciones de lo que le gusta
Si bien es cierto que lo que vea en casa será determinante, no tienes por qué cerrarle la puerta si a ti no te gusta, al contrario, motívalo a que él descubra si le es placentero e invita al resto de la familia a apoyarlo.
1. Háblale todo el tiempo
Cuéntale cómo es el mundo para que vaya reconociendo los sonidos y el ritmo de la voz. Platícale lo que estás haciendo y ponle nombre a las cosas, así irá conectando las palabras con las acciones
2. Coloca libros en todas partes
Es importante que les quites el estatus de “intocables” y alientes su curiosidad por ellos, permítele tocarlos, abrirlos y ojearlos. Cuando ya sepa leer, tenle a la mano un diccionario para buscar todos los términos que no entienda
3. Llévalo a librerías y exposiciones
Explícale que irán a conocer un lugar “lleno de libros” donde encontrar el que le guste será parte de la aventura
4. No le prohíbas
Aunque sí debes tener en cuenta ciertos temas y títulos para cada edad, lo importante es que le expliques los motivos por los que no los debe leer ahora, así podrás crear una especie de “misterio” que lo hará querer buscar ese libro cuando lo pueda entender
5. Hazlo parte de su rutina
El ejercicio más sencillo es el de narrarle algo un cuento escrito cada noche, con esto además de ayudarlo a dormir bien, comenzarás a incentivar el hábito de la lectura
6. Empieza por cosas sencillas
Cuentos, revistas, espectaculares en la calle, etiquetas del súper, etc. Con el tiempo, él decidirá cuáles son los temas que más le gustan y así podrá pedirte apoyo para encontrar publicaciones de lo que le gusta
Fomente el ahorro en sus hijos (via el universal)
José Monroy es un padre de familia que constantemente le repite a su hijo Carlos, de 5 años de edad, ¡No tengo dinero para comprártelo!, cada vez que le pide algún juguete.
Preocupado por sus finanzas, José decidió darle al pequeño cada semana 20 pesos (su domingo), con el fin de fomentar la importancia del ahorro y el valor del dinero.
Verónica Porte, directora operativa de Educación Financiera Banamex, mencionó que entre más pronto se promueva en los infantes la educación económica, se verán reflejados los resultados en menor tiempo.
También, dijo deberá enfatizar la importancia del concepto dinero desde niños. “Tendrán que explicarles que es un medio de pago para satisfacer necesidades y no un fin en si mismo”. reiteró.
Marco Carrera Santa Cruz, vocero de Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), aclaró que la educación financiera en los niños debe convertirse en un tema que forme parte del diálogo familiar. “Los pequeños deben estar atentos de cómo se maneja el dinero en su familia y entender que sus padres en base al trabajo, ganan los alimentos que llegan a su hogar”, manifestó.
En el momento que el pequeño entienda el valor del dinero, la familia buscará la manera de que empiece a discriminar y entender que “no puede tener todo lo que desea”.
Sofía Macías, vocera del programa Consumo Inteligente de MasterCard, explicó que cualquier tipo de educación se predica con el ejemplo. En México se cree que a los niños no se les debe de hablar de temas financieros, que eso “solo le corresponde a los adultos" e invitó a dosificar poco a poco la información para que al momento que entren a la vida laboral, tengan las herramientas necesarias para defenderse.
No obstante, Verónica Porte, destacó que los niños son los mejores ahorradores, no sólo en temas monetarios si no también en especie. “Cuando se transmiten buenos ejemplos ellos se vuelven promotores en el hogar”, aclaró.
Evelin Zapata, directora de responsabilidad corporativa de Latinoamérica para Visa, explicó que en la actualidad y con ayuda de la tecnología a los niños se les facilita el acceso a los diferentes medios de pago.
“Si bien no pueden identificar la diferencia entre una tarjeta de débito y otra de crédito, si saben que los plásticos ayudan a sus padres a pagar cosas que incluso ellos necesitan”.
Detalló que la sociedad en conjunto, deberá de empezar a fomentar el valor del dinero en los niños, así como, la importancia del ahorro y el interés por un presupuesto.
Sofía Macías recomendó definir un objetivo para que el ahorro sea más fácil y así los infantes puedan entender que guardan su dinero en la alcancía para un objetivo a corto plazo.
Aconsejó que cuando ya tengan cierta edad para manejar el dinero, por ejemplo, desde los 7 años podrán asignarles una cantidad pequeña cada periodo e incluso pagarle por alguna tarea especifica que realice en el hogar y con ello, valerse de una cuenta de ahorro infantil.
“Es importante que los pequeños no reciban dinero todo el tiempo, ya que de lo contrario perderá su valor inicial”. reiteró Sofía Macías.
Sin embargo, tendrá que estipular fechas específicas para recibir el efectivo, de esta manera sabrán que lo tienen que administrar de la mejor manera y si se lo llegarán a gastar antes de tiempo, hacerles entender que no se les dará más ya que “es su presupuesto”, indicó.
Responsables desde pequeños
Verónica Porte explicó que un punto importante para tratar con niños de edades de tres años hasta 15 años es el consumo responsable.
La directora recomendó que cuando los hijos acompañen a los padres a hacer las compras semanales del súper, podrán ponerlos a comparar diferentes alternativas y precios de los alimentos. Lo que se busca es que ellos empiecen a darse cuenta de la relación costo/beneficio en los productos, “si les enseñamos desde pequeños estas prácticas, ellos van a ejercer dentro de sus posibilidades lo que aprendieron en su vida diaria”, afirmó. Para los especialistas en finanzas personales, estas pequeñas acciones se vuelven tierra fértil, misma que se fomentará y desarrollará buenos hábitos de ahorro.
QUIERO QUE MI MUSCULATURA SE VEA DEFINIDA ¿QUÉ HAGO? (via Evolution)
Diariamente las personas van al gimnasio y se machacan los músculos en los entrenamientos de pesas, otros se anotan en la fiebre mundial del running o en la práctica de algún deporte aeróbicoal aire libre. Algunos harán el deporte o actividad por el mero hecho de entrenar, pero para muchos el objetivo es lograr ese cuerpo atlético, definido con muy poco porcentaje de grasa y por supuesto exhibir esa masa muscular que tanto hemos cultivado.
Si esto fuera tan fácil de lograr, veríamos a muchas personas con este tipo de cuerpo, pero el hecho es que sólo con el entrenamiento no es suficiente, debemos manejar muchas variables para lograr este objetivo.
Lo primero indiscutiblemente es que para lucir una musculatura debemos quitar la capa de grasa que la cubre, esto es en el caso de las mujeres tener entre el 10 a 14 % de grasa corporal y en el caso de los hombre menos del 8 % de grasa. Sin embargo esto no es suficiente porque de nada sirve tener poca grasa pero no tener una musculatura desarrollada que se pueda ver.
Cuando la persona se dedica a perder grasa, sin controlar la pérdida o ganancia de músculo lo que logrará seguramente es ser delgado pero no definido, el objetivo es tener menos grasa pero preservando o mejor aún, aumentando la masa muscular.
Para controlar los niveles de músculo se utilizan ecuaciones con respecto a la misma persona, es decir, podemos utilizar el índice de masa activa o AKS, otra opción es la relación kg de músculo/kg de masa ósea o por último utilizar el somatotipo para ubicar nuestra forma corporal en el espacio. Antes de comenzar a buscar nuestro objetivo debemos tener claro dónde estamos, hacia dónde vamos y fijar tiempo a lograr los objetivos.
Una vez ubicados en cuánta grasa y cantidad de músculo tenemos con respecto a nuestro cuerpo nos resulta más fácil tomar decisiones sobre el tipo de entrenamiento, las cargas de entrenamiento más adecuadas y por sobre todo, nos permite decidir qué tipo de alimentación es la más correcta.
Es importante destacar el hecho de que sin un control de alimentación resultará casi imposible lucir ese cuerpo definido que queremos. En términos generales disminuir la grasa corporal es un proceso relativamente rápido (a menos de que haya algún factor hormonal implicado) mientras que aumentar la masa muscular es un proceso lento que requiere de constancia y alimentación adecuada a esto.
1) Poco músculo – poca grasa: es la persona que debe consumir un plan hipercalórico y enfocarse en aumentar la masa muscular, si bien es probable que gane algo de grasa luego ésta será rápido de eliminar.
2) Mucho músculo – mucha grasa: debe enfocarse en un plan hipocalórico controlado que le permita perder el exceso de grasa tratando de minimizar la pérdida de músculo
3) Poco músculo – mucha grasa: es el caso más difícil ya que se debe entender quecon una baja cantidad de masa muscular resulta mucho más difícil perder la grasa. Esta persona debe llevar un plan conjunto de entrenamiento y nutrición que le permita incrementar la masa muscular como prioridad y bajar la grasa poco a poco, luego de alcanzado el objetivo muscular se procede a acelerar la pérdida de grasa.
Antes de lanzarnos a la empresa de cambiar nuestro cuerpo, hábitos de alimentación y entrenamiento, asesórese con un especialista, ya que esto le ahorrará dinero, tiempo y esfuerzo.
Lic. Gabriel León
Nutricionista Deportivo
twitter@gleon_nutricion
Avanza reforma para ampliar horario de clases hasta 8 horas (La Cronica de Hoy)
La Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados aprobó cambios a la Ley General de Educación para establecer que la jornada escolar en los niveles primaria y secundaria tendrá una duración mínima de seis horas y máxima de ocho horas diarias.
La reforma, que adiciona el artículo 53 Bis, especifica que la implementación de la jornada educativa se realizará a partir del ciclo escolar 2012-2013, y se incrementará de manera gradual el número de escuelas con este horario, hasta alcanzar la totalidad de los planteles en el ciclo 2021-2022.
El dictamen afirma que la jornada ampliada involucra a alrededor de 21 millones 600 mil niños y niñas entre los 4 y 14 años de edad, debido a que el actual modelo educativo tiene un horario de cuatro horas y media en promedio, sin embargo, éste no responde a las necesidades y características de la sociedad, “ya que no provee las herramientas y elementos necesarios que permitan romper con el círculo vicioso de la pobreza en nuestro país”.
Asimismo, destaca que desde 2007 la Secretaría de Educación Pública (SEP) implementó un programa piloto denominado Programa Escuelas de Tiempo Completo (PETC) para atender diversas necesidades sociales y educativas del nivel básico.
Lo anterior, al considerar que un mayor tiempo de permanencia en la escuela (siete u ocho horas diarias) permite realizar una labor de socialización en la formación de los educandos, a la vez que sustituye los tiempos de permanencia en la calle, frente al televisor, y permite compensar insuficiencias en los estímulos culturales que ofrece el hogar.
Por ello, las autoridades educativas, tanto federal como local, deberán elaborar un lineamiento para la implementación de este decreto en el cual se establezca un nuevo modelo de plan de estudios diseñado específicamente para cubrir las horas adicionales de la jornada educativa.
Éste incluirá criterios generales para determinar el número de escuelas susceptibles a incorporar la jornada escolar en sus nuevos términos.
En el documento se establece que a partir del ejercicio fiscal de 2012 se utilizarán los recursos a los que se refiere el párrafo primero del artículo 25 de la presente ley, el cual a la letra dice que el Ejecutivo federal y el gobierno de cada entidad federativa concurrirán al financiamiento de la educación pública y de los servicios educativos.
Reconoce que para su implementación en educación básica será necesario una bolsa presupuestaria de 36 mil 275 millones de pesos, según el Centro de Estudios las Finanzas Públicas.
Dicha cantidad podría implementarse paulatinamente en el transcurso de seis años.
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