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jueves, 16 de febrero de 2012

ANALISIS DE LA SITUACION EN MEXICO EN RELACION A LA EXPERIENCIA DE OTROS PAISES (AS3.COM)

El documento demuestra las tendencias de la escalada de violencia que ha sufrido México en los últimos años en comparación con países del BRIC (Brasil, Rusia, India, China) así como como de países de Centroamérica que han sufrido problemas similares.
Aunque México ha sufrido la peor explosión de violencia de todos los países de América, todavía está lejos de ser el país número uno en delitos, y es sobrepasado con ardua ventaja por países como Colombia, El Salvador y Venezuela.
Lo que preocupa en México no es la cantidad de delitos por cada 100 mil habitantes, sino la velocidad a la que ha escalado el conflicto, hace tres años la tasa de homicidios en México era tres veces inferior a la de Brasil, hoy es prácticamente idéntica.
En México la tasa de homicidios dolosos creció 58% solamente en 2008 al pasar de 8.3 a 12.9 homicidios por cada 100 mil habitantes. Y esta trayectoria se mantuvo hasta el 2010.
El incremento de homicidios de 2007 a 2010 en México alcanzo en 3 años los mismos niveles que la lucha del gobierno Colombiano generó en 8 años durante la lucha contra el cartel de Pablo Escobar de 1984 a 1991.
Esto no contempla los asesinatos a los que la presidencia de la República se refiere como “fallecimientos por rivalidad delincuencial” ósea delitos vinculados a la delincuencia organizada los cuales tuvieron un incremento de 440%

Datos duros:

Entre diciembre de 2006 y Diciembre de 2010 casi la mitad de los municipios del país presentaron por lo menos un asesinato.
El número de secuestros denunciados paso de 438 en 2007 a 1,262 en 2010. Un incremento de 188%
Colombia es un buen punto de comparación, Pensamos que seguimos los mismos pasos que ellos, y que la solución de la violencia funcionara aquí igual que funciono allá. Para esto hay que ver los datos duros.
En el punto más alto de la violencia en Colombia a principios de la década pasada, los índices de violencia fueron tres veces superiores a los de México en 2010 (63 por cada 100 mil habitantes). Y aunque en la última década los índices de asesinatos se han reducido a la mitad y los secuestros se han reducido 80% – la tasa de homicidios SIGUE siendo 50% superior a la de México y lugares como Medellín han visto un gran incremento en los asesinatos en los últimos meses.

Por sexenio:

Si vemos los índices de homicidio de los últimos 20 años hasta 2010, podemos ver que el sexenio de Fox fue el más tranquilo, en el cual estos se mantuvieron los índices por debajo de alrededor de 10 asesinatos por cada 100 mil habitantes, teniendo el ano más bajo en 2007 durante el sexenio de Calderon, disparándose a más de 20 homicidios por cada 100 mil habitantes por año durante el resto de su mandato.

Una de las causas –El grave problema de la debilidad institucional en México

1. En 2009, sólo se denunciaron 19% de los delitos
2. De ese total, sólo en uno de cada 13 delitos concluyó el proceso con una sentencia condenatoria
3. En 2009, la efectividad promedio en la sanción del homicidio intencional fue de 21.9. Es decir, sólo se sancionó uno de cada cinco homicidios.
4. Existen más de 400 municipios sin policía, a pesar de contarse con 464,000 agentes, distribuidos en más de 1600 corporaciones distintas.
5. Seis de cada diez policías municipales recibe un sueldo mensual menor a cuatro mil pesos.
6. A diciembre de 2010, sólo ocho por ciento de los policías estatales y municipales habían sido sometidos a un proceso de control de confianza.
7. Dos terceras partes de las investigaciones consignadas ante jueces en todo el país (170 mil) se registran “sin detenido”.
8. El índice promedio de sobrepoblación (población/capacidad x 100) en los 429 reclusorios del país es de 127%.
9. Cuarenta por ciento de los reos no están sentenciados.
10. En 70% de los penales, hay más de cuatro reos por custodio

jueves, 25 de agosto de 2011

¿En qué momento se jodió México? (Proceso)

En Tamaulipas, cuando se habla del narcotráfico se baja la voz: no se dice “narcos” o cualquier sinónimo, sólo se hace una referencia indirecta, alejada, pero en privado, nunca en público. Eso mismo pasa en Chihuahua, Baja California, Michoacán, Guerrero, Nuevo León, Sinaloa, Veracruz, Durango, Coahuila y muchos otros estados del país donde el miedo se ha apoderado de nuestros espacios públicos, avanzando a los íntimos y familiares, creando una cárcel invisible que nos aprisiona a todos en el rincón más escondido de nosotros mismos.
Parafraseando el periodista colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, bien podríamos preguntarnos ¿en qué momento se jodió México? ¿Cuándo perdimos el rumbo que nos ha llevado a esta espiral de violencia y al miedo que se ha apoderado de una gran parte del país?
El pasado sábado 21 de agosto ocurrió algo muy grave que nada tiene que ver con el futbol, aunque ocurrió en el estadio del club Santos Laguna en Torreón. Casi a la mitad del juego una balacera arrinconó a los miles de asistentes en ese rincón donde cada quien busca protección, el cuerpo de uno mismo, los brazos que cubrían la cabeza mientras pasaban los minutos de la balacera.
El miedo, ese mecanismo de protección natural, se convirtió entre los asistentes al estadio –familias enteras, amigos, niños, mujeres y jóvenes–, en una inmovilización social propia de cuando el terror se apodera de una comunidad.
Los jugadores de los Monarcas Morelia y del Santos de Torreón corrieron despavoridos hacia los vestidores en busca de refugio. Mientras que el público se tiró al piso y se quedó ahí hasta que después de varios minutos ya no se escuchó el tableteo de las armas afuera del estadio.
De inmediato la gente saltó a la cancha y corrió hacia las puertas de salida. Pero no había salida en ese momento, pues la violencia estaba afuera. La escena bien podría representar al país, a la sociedad mexicana que, o trata de huir de la violencia buscando una salida que por el momento no existe o está paralizada por el miedo que ha producido el poder del crimen organizado.
Cualquiera de las dos circunstancias, ambas, describen la situación en la que se encuentra el país frente al imparable poder del crimen organizado que ha usado el terror y la violencia como instrumento de dominio y de control.
Aunque no hubo consecuencias, las imágenes que vimos en televisión de la gente buscando infructuosamente un refugio mientras se escuchaban los disparos de armas de alto poder son emblemáticas y, seguramente, ya se quedaron en la cabeza de muchas personas.
El futbol es para muchos uno de los pocos refugios de diversión o de evasión frente a la crisis de violencia que sufrimos en todo el país, pero sobre todo en entidades como Michoacán y Coahuila de donde son los dos equipos que suspendieron el partido.
Asistir al estadio a ver el partido es para muchos mexicanos una de las pocas posibilidades de salir de sus casas, asistir a un evento público, abierto, y tener contacto con otros. Pero después de lo ocurrido en Torreón, muchos pensarán dos veces ir a un partido o asistir a un concierto o simplemente salir a un acto masivo. Algo similar ocurrió en Morelia hace un par de años, cuando en pleno festejo del Grito de Independencia, lanzaron unas granadas contra la muchedumbre que, además de los ocho muertos y decenas de heridos que provocaron, sembraron el terror entre los michoacanos para asistir a actos públicos.
Para una sociedad, caer en el miedo es caer en la inmovilidad y eso es lo que más les conviene a las bandas de criminales o a los grupos de poder con pretensiones autoritarias, pues es mejor tener una sociedad paralizada, presa del terror, a una que salga a las calles a exigir un cambio.
Pero ¿en qué momento se jodió México?, vuelve la pregunta. Me parece que no hay un momento de quiebre, sino muchos momentos que se han ido sumando desde hace tiempo: cuando desde el poder se permitió que la impunidad fuera un privilegio, cuando desde la sociedad se hizo de la corrupción una costumbre, cuando desde la Iglesia se llamo a la inmovilidad y la impudicia , cuando en las escuelas se perdieron los valores de comunidad, cuando los partidos se alejaron de la gente, cuando en la Suprema Corte de Justicia se permitió la inmunidad de los banqueros, cuando en los medios de comunicación se propaló la violencia sin dar explicación, cuando a los niños se le enseñó a jugar con el terror, cuando se abrieron las puertas de los hogares a la pasividad y la indolencia.
Frente a este panorama parece que no hay salida. Pero la esperanza del cambio siempre existe, sólo que ésta no vendrá a nosotros sola, sino que hay que construirla desde abajo, no desde las cúpulas del poder ni de los políticos. En Colombia tardaron muchos años y hubo miles de muertos para que reaccionaran. En México ya es tiempo de salir del marasmo y de la individualidad para recuperar nuestros espacios públicos. Ya son suficientes más de 50 mil muertos, miles de desaparecidos y de desplazados por el terror de la guerra contra el narcotráfico.

martes, 23 de agosto de 2011

Roban más de 83 mil autos en seis meses: AMIS (La Silla Rota)

En los últimos 12 meses, el robo de vehículos se mantuvo en niveles récord en México, con 83 mil 477 unidades a julio pasado, cifra que significó un alza de 13 por ciento respecto al mismo periodo previo, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
 
El estado de México continúa en el primer lugar del país con el mayor número de unidades aseguradas robadas (17 mil 600), mientras que Nuevo León ocupa el segundo lugar (13 mil 280) y el Distrito Federal (12 mil 342) mantiene su tendencia a la baja y se desplaza al tercer sitio.
 
Además de las entidades del centro de la República, “los estados del norte y noreste son los más golpeados por la delincuencia en materia de robos con violencia. Sin embargo, en el último mes Veracruz comenzó a formar parte de dicha lista”, expone el organismo empresarial en un comunicado.
 
A nivel nacional, el índice de robo con violencia es de 52 por ciento, aunque en estados como Sinaloa llega a 70 por ciento de los vehículos robados, al igual que en Zacatecas, mientras que en Durango es de 66 por ciento.
 
En el periodo de referencia se recuperaron 30 mil 195 unidades aseguradas, lo que significó 36 por ciento del número de autos robados, cifra ligeramente inferior al 37 por ciento en el ciclo anterior.
 
De este modo, precisa la AMIS, las unidades pendientes por recuperar de agosto de 2010 a julio pasado alcanzaron las 53 mil 282, seis mil 846 más que en el lapso agosto de 2009 al séptimo mes de 2010.
 
En los últimos 12 meses concluidos en julio pasado, entre los municipios o delegaciones con mayor crecimiento en número de vehículos robados asegurados destacan Monterrey, Guadalupe y San Nicolás de los Garza, en Nuevo León.
 
En esta lista destacan también los municipios de Torreón, Culiacán, Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl.
 
El reporte de la AMIS detalla que los automóviles con mayor incidencia de robo siguen siendo el Tsuru, Pick Up y Sentra, de Nissan, que en conjunto sumaron un total de 20 mil 831 al cierre de julio pasado, casi 25 por ciento de las unidades robadas a esa fecha.
 
Sólo de la submarca Tsuru se robaron 14 mil 544 autos en los últimos 12 meses concluidos en julio de este año, cifra que significó un incremento de 6.0 por ciento a tasa anual.
 
El segundo lugar fue de Pick Up con tres mil 743 unidades, aunque esta submarca mostró una disminución de 6.0 por ciento; y en tercera posición se ubicó el Sentra con dos mil 544 autos, un incremento de 9.0 por ciento.
 
“La marca que encabeza la mayor frecuencia de robo, entre las de mayor representación en unidades expuestas del total, es Nissan, cercana al doble del mismo indicador para Volkswagen y cercana al triple que Chevrolet y Ford”, apuntó la AMIS en un reporte.
 
A dichas submarcas les siguieron: Jetta Cuarta Generación, de Volkswagen con dos mil 428, con un incremento de 38 por ciento; Moto Honda 125 con mil 841 unidades, y un aumento de 37 por ciento; Bora de Volkswagen con mil 627, que sólo se elevó 1.0 por ciento.
 
En séptima y octava posición están las camionetas pick up de General Motors y Ford con mil 236 y 994 vehículos, respectivamente; en novena posición está la CRV de Honda con 812 robos; y en décimo lugar está el Chevy C de General Motors con 800 unidades.
 
La Asociación agregó que entre las marcas que acumulan poco más del 80 por ciento del parque vehicular asegurado, existen diferencias considerables en la frecuencia de robo, indicador que hace relativo el delito de robo y en número de unidades expuestas.

Aumenta 13% el robo de vehículos en el país (proceso)


La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) informó que de agosto de 2010 a julio de 2011, 83 mil 477 vehículos asegurados fueron robados en el país, cifra 13% superior a la registrada en el mismo periodo de 2009-2010.
De acuerdo con la AMIS, las marcas que son robadas con mayor frecuencia son Nissan, Volkswagen, Chevrolet y Ford, mientras que las submarcas más expuestas son Nissan Tsuru y Nissan Pick up, que resultan ser considerablemente más robadas en relación al promedio nacional, seguidas por el Volvo S40 y el Bora de Volkswagen.
Según el informe, el Estado de México ocupó el primer lugar en robos, ya que en esa entidad 17 mil 600 automovilistas fueron despojados de sus autos, con lo que la cifra aumentó 21% en los últimos 12 meses.
A la entidad gobernada por Enrique Peña Nieto le siguió Nuevo León, con 13 mil 280 unidades robadas, y en tercer lugar se colocó el Distrito Federal, con 12 mil 342. En la primera, el robo de vehículo creció 16% y en la segunda 15%.
En cuanto a la recuperación de autos robados, aumentó en el periodo agosto 2010-julio 2011, ya que se encontraron 53 mil 282 vehículos, lo que representa un aumento de 6 mil 846 unidades más respecto del periodo agosto 2009-julio2010.
Según la AMIS, a nivel nacional el índice de robo con violencia es de 52%, y entre los 15 municipios o delegaciones con mayor número de vehículos robados asegurados destacó Monterrey, Guadalupe y San Nicolás de los Garza, en Nuevo León.

La mitad de los mexicanos desconfía de la impartición de justicia: UNAM (Proceso)

Las instituciones en México y su legitimidad se han deteriorado a tal punto que su restauración requiere un rediseño del Estado, advierte un estudio realizado por especialistas del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. De acuerdo con los resultados de laSegunda Encuesta Nacional de Cultura Constitucional: legalidad, legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, la justicia en México no funciona adecuadamente por la corrupción, la impunidad y la presencia de intereses extralegales.
Además, subraya que los mecanismos de control del sistema político, como pactar, ceder, negociar y repartir espacios de poder, han permeado ya el campo de la legalidad y obediencia a la ley, en un sistema donde, dice, su cumplimiento puede tolerar o alentar altos niveles de impunidad. Y, por si fuera poco, menciona que los derechos humanos se respetan poco o nada en México.
Dirigido por el titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (IIJ), Héctor Fix-Fierro, y coordinado por Julia Flores, responsable del Área de Investigación Aplicada y Opinión, el estudio abarcó más de 2 mil entrevistas, entre las que siete de cada 10 personas expresaron que la situación que priva actualmente en el país es peor que la de 2010, y más de la mitad dijo ser poco optimista de que las cosas cambien el próximo año.
La encuesta nacional se aplicó durante el mes de mayo pasado, y para comparar los datos obtenidos se dividió al país en cuatro regiones.
En un estudio anterior, aplicado en 2003, la opinión tenía como referente el incremento de crímenes como el robo o el secuestro, mientras que en la encuesta actual sobresalieron la violencia generalizada y la delincuencia organizada. Respecto de la situación política, casi la mitad de los participantes en 2003 y 2011 la describieron como preocupante. Uno de cada seis, la calificó de peligrosa. Casi cinco de cada diez (47.7%) señalaron que el funcionamiento de la justicia en México no es el idóneo y 22% ubicó en la corrupción el problema principal en su impartición.
Siete de cada 10 entrevistados aprobarían la convocatoria de un Congreso Constituyente para elaborar una nueva Carta Magna, mientras que cinco de cada 10 consideraron que la Constitución que tenemos actualmente ya no responde a las necesidades del país, principalmente quienes tienen más escolaridad y viven en la región centro. El 36.3% consideró que los políticos son quienes violan más las leyes, seguidos de los policías, con 21.9% de opiniones desfavorables, y seis de cada 10 encuestados están de acuerdo con la revocación del mandato presidencial, en caso de que el Ejecutivo infringiera la Constitución.
Alrededor de siete de cada 10 entrevistados señalaron que “en algunos casos no estoy dispuesto a apoyar las políticas del gobierno”, y 75.7% consideró que debería transparentarse la información relacionada con la lucha contra el narcotráfico. Un 54.8% respondió que se pueden respetar los derechos humanos en la lucha contra la delincuencia organizada. Por el contrario, tres de cada 10 afirmaron que tales garantías no pueden observarse en esta tarea. El 57.1% consideró que los diputados deberían autorizar al presidente el uso de las fuerzas armadas para mantener la seguridad del país.
Ocho de cada 10 consideraron que la gente no está protegida contra el abuso de la autoridad, y uno de cada tres manifestó temer más al robo con violencia, mientras que a 27. 2% le preocupó ser víctima del narcotráfico y dos de cada 10 expresaron su miedo al abuso de las fuerzas de seguridad pública. En cuanto a la confianza en las instituciones, en una escala de 0 a 10, las universidades públicas obtuvieron el promedio más alto, de 7.1 puntos, seguidas por el Ejército y los maestros, en tanto que los partidos políticos, los diputados y la policía ocuparon los últimos sitios de la escala.
Seis de cada 10 personas consideraron que los gobernadores y los presidentes municipales hacen “poco” caso al ciudadano, mientras que poco más de la mitad cree que los jueces y magistrados incurren en la misma falta. En el caso del presidente de la República y los legisladores, dicho porcentaje se reduce a menos de 50%. Casi seis de cada 10 personas expresaron estar “en desacuerdo” o “muy en desacuerdo” con que los ministros religiosos opinen de política durante sus servicios, y 60% se opuso a la enseñanza de religión en escuelas públicas.

lunes, 22 de agosto de 2011

Se dispara el número de víctimas visibles e invisibles de la violencia que se ha extendido a prácticamente todos los estados (Mexico Evalua)

Desde hace cinco años, algunas zonas geográficas de nuestro país han experimentado niveles de crimen y violencia sin precedentes. Esto se ha traducido en severas afectaciones en la vida de miles de mexicanos. Lo más preocupante es que no parece haber explicaciones robustas de lo que está sucediendo, ni propuestas efectivas para enfrentar el problema.
Hasta el momento, ni las autoridades federales, ni las locales han podido dimensionar adecuadamente el fenómeno delictivo debido a que no se cuenta con información completa que permita saber quién, cuándo, cómo, dónde y por qué se cometen crímenes violentos en ciertos puntos del país, ni a cuántas personas están afectando directa e indirectamente estos delitos, pues los crímenes violentos pasan factura a numerosas víctimas, tanto visibles como invisibles.
Las víctimas visibles son aquellas que generalmente están consideradas en los registros y la política pública y las invisibles son las personas que sufren los efectos del crimen, pero que no registramos y no medimos. 

Del análisis de las cifras oficiales publicadas en el Sistema Nacional de Seguridad Pública se desprende que el crimen violento aumentó a tasas crecientes durante los últimos cinco años en toda la República Mexicana y que, además, los delincuentes están expandiendo sus fronteras.
Por ejemplo, de 2007 a 2010, el número de homicidios creció 96% al pasar de 10,253 homicidios en el 2007 a 20,127 en el 2010. El secuestro, uno de los delitos de mayor impacto en la sociedad, presentó un incremento de 188% en cinco años, al pasar de 438 casos en 2007, a 1,262 plagios en el 2010. Uno de las expresiones más dramáticas de las víctimas invisibles son los niños que han quedado sin padre producto de la violencia. Entre 1990 y 2009 se registró un total de 261 mil 649 homicidios y en 9 de cada 10 casos la víctima fue un hombre, lo que implica que casi 90 mil mujeres se convirtieron en viudas y más de 180 mil niños y jóvenes se quedaron sin padre.
A pesar de esta problemática, la evidencia muestra que las autoridades no han llevado a cabo esfuerzos suficientes para dimensionar adecuadamente el fenómeno delictivo, ni en términos de delitos ni en el de víctimas.
Las cifras presentadas por Edna Jaime, directora general de México Evalúa, confirman que cada vez más personas se convierten en víctimas del crimen violento. Al principio de la presente administración, el crimen y la violencia se habían caracterizado por concentrarse en determinadas zonas geográficas. No obstante, durante los últimos años, estos fenómenos parecen extenderse a otras regiones. Desatacan particularmente el caso de Aguascalientes, Nuevo León y Colima que han visto ascender sus indicadores delictivos de manera vertiginosa.

Sin embargo, destacó Edna Jaime, “no se han observado muchos esfuerzos por parte de las autoridades para medir adecuadamente el fenómeno delictivo y de hecho hay entidades que no han reportado al SNSP la información de denuncias de delitos violentos”. Por ejemplo:

• En Coahuila no hubo reportes de extorsión entre enero de 1997 y marzo de 2009.
• Colima no ha entregado información sobre extorsiones desde diciembre de 1997, ni de robo de auto con violencia desde enero de 2009.
• El Estado de México no ha reportado extorsiones desde diciembre de 1999. Asimismo, las cifras de homicidio doloso reportadas a partir de enero de 2007 parecen no seguir la misma clasificación utilizada previamente, por lo que no se pueden hacer comparaciones entre el periodo previo a 2007 y el posterior al mismo.
• Oaxaca no ha reportado secuestros desde julio de 2010, ni robos de auto con violencia desde noviembre de 2001.
• En Puebla no se reportaron extorsiones en todo el periodo de análisis.
• Veracruz no ha reportado secuestros desde julio de 2008.
• En Morelos no se reportaron secuestros entre mayo de 2007 y febrero de 2009. Tampoco se han reportado los ocurridos a partir de octubre de 2010.
• En Yucatán no se han reportado secuestros desde enero de 1998.
• Campeche no ha reportado extorsiones desde agosto de 2001.

Este panorama delictivo, en el que la violencia que anteriormente se concentraba en algunas entidades federativas parece extenderse a otros estados, nos habla de la necesidad de mejorar la coordinación y cooperación de las autoridades de los tres niveles de gobierno así como de establecer mecanismos de combate al delito que inhiban la violencia y, por tanto, el daño a las víctimas visibles e invisibles, destacó Edna Jaime. 

miércoles, 13 de julio de 2011

Nuevo León: asesinan a más de 10 en zona metropolitana de Monterrey (CNN)

Más de 10 personas fueron asesinadas este martes en distintos hechos violentos ocurridos en la zona metropolitana de Monterrey, informó Jorge Domene, portavoz del Consejo de Seguridad estatal.
Uno de los ataques ocurrió en el barrio Francisco Villa, en el noroeste de la ciudad. Pistoleros que se desplazaban en camionetas mataron a tiros a cuatro hombres que se encontraban en la calle.
Horas antes, en el municipio de Santa Catarina, perteneciente a la zona metropolitana de Monterrey, hombres armados descendieron de camionetas frente a un parque público para matar a cinco hombres con fusiles de asalto. En otro hecho, un grupo de delincuentes que viajaban en una camioneta irrumpieron en la casa de una mujer. Se la llevaron para matarla de un tiro en la cabeza unas calles más adelante, en el municipio de Escobedo.

En la zona de El Cercado, otro hombre también fue sacado de su casa por pistoleros que lo mataron de un tiro en la cabeza. El viernes pasado, 20 personas fueron asesinadas a tiros en el bar El Sabino Gordo, ubicado en Monterrey, Nuevo León. Las autoridades informaron que este ataque se debió a una disputa entre bandas del crimen organizado. La zona metropolitana de Monterrey es escenario de una confrontaciónentre el grupo delictivo de Los Zetas y la llamada Nueva Federación, integrada por los cárteles del Golfo, Sinaloa y La Familia.

Este semestre ha sido el más violento en la historia de Nuevo León. Han ocurrido cerca de 960 homicidios dolosos, de acuerdo con cifras de la Procuraduría General de Justicia del estado. Esta cifra supera en 13.75% los asesinatos ocurridos a largo del 2010.
Enfrentamiento con militares
Tres hombres armados murieron la noche de este martes al enfrentarse a elementos del Ejército mexicano en la colonia Fomerrey 51, al norte de Monterrey, informaron fuentes policiales. Los agresores circulaban en una camioneta Cherokee, de norte a sur por la avenida Aztlán. Ahí fueron interceptados por representantes de la autoridad. Tras una persecución y balacera, fueron abatidos, a la altura de la calle Cefeo.
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